La primera década del siglo XXI ha sido una época memorable para la innovación en robótica. Todavía estamos lejos de tener robots que nos ayuden en casa o en nuestras propias construcciones, pero se han hecho grandes avances:
- Recientemente, un robot ha sido capaz de aprender por sí mismo las expresiones faciales humanas contorsionando al azar su cara y recibiendo opiniones sobre lo que parecían expresiones reales.
- Hay otro robot llamado BigDog, que ya tiene unos años, y cuyas 4 patas pueden caminar por terrenos difíciles y mantener el equilibrio cuando se le empuja, además de correr y saltar.
- También hay una versión bípeda de BigDog que camina como los humanos; y también puede mantener el equilibrio si se le empuja.






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